Manejo de caries en Adultos mayores


Prevalencia

Las caries dentales no son deseables a ninguna edad, pero esta enfermedad plantea una amenaza a la salud particularmente seria en los ancianos1. En una cohorte de residentes de hogares para ancianos con una edad promedio de 79 años, sólo 18% de los dientes naturales no tenían evidencia de caries radiculares, y alo largo de 2 años hubo un aumento promedio de 3,4 superficies con lesiones cariosas por persona2. Otro estudio de adultos mayores institucionalizados encontró que 39% de las superficies radiculares y 52% de las superficies coronales eran poco sólidas (ya sea obturadas, lesionadas o destruidas)3. Las consecuencias a largo plazo de dicha elevada prevalencia e incidencia de caries son graves. En las naciones occidentales, por ejemplo, 54-80% de los adultos mayores institucionalizados carecen de dientes naturales remanentes y uno de cada cinco puede no tener dientes ni dentadura postiza, lo que afecta directamente su nutrición y calidad de vida4.

 

Factores de riesgo de caries entre los ancianos

 

Una cantidad de factores combinados generan un considerable riesgo de caries en los ancianos, que incluyen el consumo excesivo de azúcar, mala higiene oral, y acceso restringido a servicios dentales1.

Paradójicamente, una consecuencia de la mejor atención odontológica en la población general es que, con una proporción creciente de adultos mayores que retienen sus dientes naturales, la cantidad de superficies dentales susceptibles a las caries también ha aumentado3.

Además, muchas medicaciones comúnmente recetadas a los ancianos disminuyen el flujo salival, aumentando potencialmente el riesgo de enfermedad periodontal (ver Figura)5. Los microbios pueden colonizar las dentaduras postizas –comunes entre los mayores– que en ese caso actúan como reservorios de patógenos que podrían promover la enfermedad periodontal4. La exposición radicular resultante incrementa más aún la cantidad de superficies dentales susceptibles a caries3.

Los adultos mayores institucionalizados tienen incluso mayor riesgo de caries que sus contrapartes que habitan en la comunidad, como resultado directo de su menor capacidad de ocuparse de sí mismos3. La salud oral es peor en pacientes añosos en instituciones de internación a largo plazo que en las de rehabilitación, y entre los adultos con afecciones mentales que en los mentalmente sanos6. Los ancianos institucionalizados frecuentemente tienen dificultad para masticar y tragar la comida, lo que resulta en grandes partículas de alimento que permanecen en la boca durante períodos prolongados dando lugar a una gruesa acumulación de placa2. Los adultos mayores no son la excepción a la relación clásica entre placa y actividad cariogénica6.

Manejo de caries en los adultos

Mayores

Para evitar el desarrollo de caries en los ancianos se requieren métodos prácticos que den respuesta al problema de la menor capacidad de auto-atención. Una opción prometedora es un enjuague bucal diario, que se puede administrar confiablemente a los adultos mayores en las instituciones de atención de largo plazo1. Un estudio reciente con control, placebo, randomizado, comparó la efectividad de un enjuague de fluoruro de sodio (NaF) al 0,2% y un enjuague con gluconato de clorhexidina (CHX) al 0,12% para controlar las caries entre los ancianos institucionalizados en hogares de largo plazo1.

Durante los dos años del ensayo, una cantidad significativamente menor de pacientes del grupo de NaF tuvo una o más caries coronales o radiculares que el grupo de CHX o de placebo (15%, 50% y 35%, respectivamente). Más aún, el aumento promedio en la cantidad de superficies con lesiones cariosas fue significativamente menor en el grupo de NaF que en el de CHX o placebo (0,7, 3,1 y 2,9 superficies con lesiones cariosas, respectivamente)1.

Se sabe desde hace tiempo que las lesiones cariosas7 se pueden remineralizar, y que dicha “cura” de pequeñas cavidades se ha observado incluso, entre pacientes añosos2.

Más aún, se ha demostrado que el flúor incrementa la remineralización de las lesiones cariosas7. Estos resultados

sugieren que un enjuague con flúor puede no sólo retardar sino, también, revertir el desarrollo de caries en este grupo de alto riesgo.

Actualmente, existen pruebas insuficientes en cuanto a la efectividad del enjuague con CHX para el control de caries8. Si bien el ensayo de dos años de duración previamente mencionado no halló que CHX redujera la formación de caries1, otra investigación con sujetos mayores ha demostrado mejoría en el índice de placa, y

una disminución en la cantidad de bacterias que pueden causar enfermedad periodontal luego de seis semanas de enjuague con CHX5, con lo cual se podría predecir que reduce la incidencia de caries en el largo plazo. Claramente, se necesitan más investigaciones sobre ésta y otras intervenciones anti-caries en pacientes añosos.

Referencias

1. Wyatt CC, MacEntee MI. Caries management for

institutionalized elders using fluoride and chlorhexidine

mouthrinses. Community Dent Oral Epidemiol

2004;32(5):322-328.

2. MacEntee MI, Wyatt CC, McBride BC. Longitudinal

study of caries and cariogenic bacteria in an elderly

disabled population. Community Dent Oral Epidemiol

1990;18(3):149-152.

3. Guivante-Nabet C, Tavernier JC, Trevoux M, Berenholc

C, Berdal A. Active and inactive caries lesions in a

selected elderly institutionalized French population. Int

Dent J 1998;48(2):111-122.

4. Kuc IM, Samaranayake LP, van Heyst EN. Oral health

and microflora in an institutionalized elderly population

in Canada. Int Dent J 1999;49(1):33-40.

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