La primera atención a un paciente dentro de la Universidad.

La mayoría comienza su práctica realizando historia clínica en la que comienza el trato con el paciente, al realizar este importante documento comenzamos a crear un ambiente de armonía y confianza con el paciente, quien por mas sonriente que parezca siempre llega con cierto temor puesto que sabe que está a merced de un amateur, y cabe destacar que hay quienes llegan muy “chipocludos” creyendo que por tener una relación con el mundo de la odontología desde antes de entrar a la universidad (familiar odontólogo o amigo) realmente llegas preparado para enfrentar solo la responsabilidad que implica el atender BIEN a un paciente.

No voy a entrar en discusión sobre la vestimenta, el porte la forma de dirigirse o comportarse dentro de la Clínica dental, creo que ya para esta etapa estamos “un poco más maduros” y debemos ser consientes sobre el respeto que le tenemos de dar a la profesión que escogimos ejercer.

Recuerdo que la mayoría nos sentíamos realizados pues ahora podíamos identificar y dar razón clínica de las patologías que encontramos a la exploración clínica, patologías tan básicas como los primeros conocimientos que poseemos, recuerda “Los Ojos Ven lo que la Mente sabe”, sin embargo ya comenzábamos a aplicar también los términos, mesial, distal, anterior, superior, órgano dental (según su nomenglatura) etc.. etc..


¡Vaya! qué fácil es esto ¿no?
.. Comienzas realizando Profilaxis.. lo cual suena fácil, hasta que como “casi siempre” tienes que voltear con el compañero para pedirle algo que seguro olvidaste.. Ahora sí ya tienes todo el material necesario y la autorización tanto de tu catedrático como del paciente para comenzar a trabajar, tomas el espejo intraoral, y después de unos 5 vistazos te dispones a comenzar..

Tomas el instrumental (en mi caso utilizábamos el Escariador de Ultrasonido), y de repente te das cuenta que tu paciente ya no es maleable como al trabajar con el tipodonto que podíamos mover a nuestro antojo.. Por la mente comienzan a surgir pensamientos como el ¿ahora como me acomodo? o ¿ acomodo al paciente?, ¿ y si no está cómodo?, son las primeras preguntas que cruzan por la mente de manera rápida puesto que lo último que queremos es dar a notar la falta practica en paciente, y otro elemento importante es que esas manos carentes de habilidad encuentran en la cavidad oral un espació muy pequeño de trabajo y más pequeño aún cuando el paciente abre su boca de una forma limitada, creo que si nos tomaran una foto del primer día trabajando en paciente seguramente al paso de varios años te seguirías riendo asombrado de la flexibilidad que tenias y lo astuto para trabajar en una posición tan incómoda y que arroje la primer piedra quien me diga que todo salió a la perfección con su primer paciente..

Conforme va avanzando la práctica adquirimos mayor confianza, encuentras tu posición ideal para trabajar, sin embargo siempre existirá un factor importante, tu paciente, cada persona es un mundo, cada persona se presta para trabajar de diferentes maneras con algunas más fácil pero con otras poco cooperadoras realmente encuentras un desafío para darle la atención ideal.

Pero eso es otro tema, los tipos de pacientes del cual hablare en una próxima ocasión, por lo pronto espero haya sido de tu agrado recuerda compartir tus experiencias..

SALUDOS

DR. ENRIQUE MUÑOZ

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